Ministerio de Enseñanza

Como congregación Dios puso en nuestros corazones, que para lograr fruto sano, fuerte y permanente en la vida de aquellos que entraban en su reino, necesitábamos de entendimiento espiritual para que fuera posible.

Por esa razón es que nos hizo entender que no solo debíamos predicar su palabra sino que necesitábamos dar pasos más específicos para afirmar el crecimiento de la semilla de la salvación en el corazón de los hombres. Así nace la visión pastoral de la congregación, en el mismo corazón de Dios y la baja al corazón de su siervo y de allí a los obreros y llega hasta alcanzar a todo el cuerpo de Cristo.

"Que todos sean pastoreados y que ninguno se pierda", no es solo una frase, es el mismo corazón de Dios en medio de la congregación y que se extiende hacia fuera para llevar el mensaje del reino a toda criatura y poder pastorear con la eficacia de sus manos.

Esto se desarrolla a través de los grupos pastorales, pero para que pueda ser posible y de fruto, se necesita la capacitación, la preparación del cuerpo del Señor. Y Dios nos llevó a su plan, un plan de capacitar a todos, en todos los niveles y áreas de la vida de aquellos que le aman y quieren servirle.

Como Jesús, queremos crecer no solo en estatura sino también en sabiduría, en gracia para con Dios y para con los hombres. luc.2.40, 52

Es el crecimiento integral de la nueva criatura, que abarca: